{"id":6136,"date":"2016-03-09T19:51:43","date_gmt":"2016-03-10T00:51:43","guid":{"rendered":"http:\/\/matthewremski.com\/wordpress\/?p=6136"},"modified":"2016-03-09T19:51:43","modified_gmt":"2016-03-10T00:51:43","slug":"el-problema-del-dolor-en-el-yoga","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/matthewremski.com\/wordpress\/el-problema-del-dolor-en-el-yoga\/","title":{"rendered":"El problema del dolor en el yoga"},"content":{"rendered":"<p>publicaci\u00f3n original: 9 de marzo de 2016<br \/>\ntraducci\u00f3n del ingl\u00e9s: Atenea Acevedo<br \/>\n<a href=\"http:\/\/matthewremski.com\/wordpress\/the-problem-of-pain-in-yoga\/\">enlace al original<\/a><\/p>\n<p><em>La versi\u00f3n original en ingl\u00e9s de este ensayo fue inicialmente publicada por Yoga International. Muchas gracias a Kat Heagburg por su apoyo editorial.<\/em><\/p>\n<p>____<\/p>\n<p>Seguramente has o\u00eddo diversas traducciones del componente <em>ha\u1e6dha<\/em> en el vocablo <em>ha\u1e6dhayoga<\/em>.<\/p>\n<p>Una de las m\u00e1s citadas es \u00abvigoroso\u00bb. Hay quienes prefieren una interpretaci\u00f3n m\u00e1s esot\u00e9rica y dicen que <em>ha<\/em> y <em>\u1e6dha<\/em> se refieren \u00abal sol y a la luna\u00bb, o a \u00abinhalar y exhalar\u00bb. Proponen, pues, que la pr\u00e1ctica busca integrar fuerzas opuestas.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.academia.edu\/1539699\/Meaning_of_ha%E1%B9%ADha_in_Early_Ha%E1%B9%ADhayoga\">Seg\u00fan el estudioso del yoga Jason Birch<\/a>, la interpretaci\u00f3n esot\u00e9rica probablemente sea un agregado posterior a los textos m\u00e1s tempranos sobre el <em>ha\u1e6dhayoga<\/em>, de manera que el significado m\u00e1s antiguo ser\u00eda \u00abvigoroso\u00bb.<\/p>\n<p>Ahora bien, \u00bfqu\u00e9 tipo de \u00abvigor\u00bb describieron quienes dieron origen al <em>ha\u1e6dhayoga<\/em>?<\/p>\n<p>Birch apunta que Monier-Williams, sanscritista de enorme influencia que vivi\u00f3 en el siglo XIX, y otros europeos que se especializaron en la cultura india en aquellos tiempos, \u00abconfundieron el <em>ha\u1e6dhayoga<\/em> con las pr\u00e1cticas de ascetismo extremo (<em>tapas<\/em>) que aparecen en los <em>pur\u0101\u1e47as<\/em>\u00bb o literatura \u00e9pica. Juntos, plantearon la noci\u00f3n de que <em>ha\u1e6dha<\/em> implicaba el vigor del esfuerzo violento o la propia flagelaci\u00f3n.<!--more--><\/p>\n<p>Los vestigios de ese significado se conjugan con el hero\u00edsmo de la era moderna del <em>fitness<\/em>, cuyo lema es \u00absi no duele, no sirve\u00bb, y con la noci\u00f3n de buscar el \u00ab<a href=\"http:\/\/joeldiana.com\/downloads\/writings\/YogaAsSelfTransformation.pdf\">l\u00edmite<\/a>\u00bb de nuestra tolerancia\u2026 o ser presionados por los maestros para buscarlo y, casi siempre, encontrarlo en el rango m\u00e1ximo de movimiento de determinada articulaci\u00f3n. Por lo general, el l\u00edmite es visto como el posible umbral de una revelaci\u00f3n, quiz\u00e1s porque la sombra que proyecta es el umbral de una lesi\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin embargo, como cuidadosamente se\u00f1ala Birch, la cantinela constante de los primeros manuales de <em>ha\u1e6dhayoga<\/em> afirma que, si las pr\u00e1cticas se llevan a cabo <em>\u015banai\u1e25<\/em>, <em>\u015banai\u1e25<\/em>, es decir, \u00abde manera gentil, gentil\u00bb, el despertar espiritual ser\u00e1 inevitable. En otras palabras, si tu pr\u00e1ctica contiene suficiente gentileza, esa es la energ\u00eda que te llevar\u00e1 al despertar.<\/p>\n<p>De hecho, como apunta Birch, \u00abLa interpretaci\u00f3n de <em>ha\u1e6dhayoga<\/em> como \u201cesfuerzo violento\u201d queda refutada, en efecto, en el <em>ha\u1e6dhaprad\u012bpik\u0101<\/em> (1.15), que menciona al esfuerzo (<em>prayas\u0101<\/em>) como uno de los seis factores que arruinan el <em>ha\u1e6dhayoga<\/em>.\u00bb<\/p>\n<p>Consciente o inconscientemente, muchos practicantes y maestros modernos est\u00e1n empezando a coquetear m\u00e1s y m\u00e1s con esta evocaci\u00f3n de la \u00abgentileza\u00bb. Las pr\u00e1cticas restaurativas est\u00e1n adquiriendo auge y el yoga terap\u00e9utico se est\u00e1 perfilando como un \u00e1mbito mejor definido. El yoga <em>nidra<\/em> est\u00e1 ganando popularidad y cada vez m\u00e1s practicantes se hacen conscientes del esp\u00edritu nutricio del ayurveda. El maestro J. Brown incluso acu\u00f1\u00f3 una frase que se ha convertido en slogan: \u00ab<a href=\"http:\/\/www.jbrownyoga.com\/blog\/2013\/08\/gentle-is-the-new-advanced\"><em>Gentle is the New Advanced<\/em><\/a>\u00bb (\u00abGentil\u00bb es el nuevo significado de \u00abavanzado\u00bb).<\/p>\n<p>Pero no todo el mundo quiere subirse al tren de la gentileza. El vigor que conduce al l\u00edmite y m\u00e1s all\u00e1 sigue siendo altamente valorado en el yoga moderno. Una de las razones detr\u00e1s de ello es la casi absoluta integraci\u00f3n de las <em>asanas<\/em> con el atletismo y la ansiedad en torno a la imagen corporal que encontramos en el mercado globalizado. No obstante, las causas m\u00e1s profundas se hallan en la ambivalencia transformadora de la psicolog\u00eda del dolor, la ausencia de gentileza en la historia inicial del yoga moderno y la continua resonancia de elementos de austeridad en la filosof\u00eda del yoga.<\/p>\n<p><strong><em>Apuntes b\u00e1sicos sobre la psicolog\u00eda del dolor<\/em><\/strong><\/p>\n<p>En contradicci\u00f3n a la l\u00f3gica, es un hecho que el dolor experimentado en el entorno relativamente controlado de una clase de <em>asanas<\/em> puede resultar atractivo a algunos practicantes. A las personas con cierto grado de disociaci\u00f3n puede brindarles un sentido de retorno al cuerpo. A las personas traumatizadas puede llevarlas a recrear sensaciones pasadas dentro de un escenario de mayor autonom\u00eda. El dolor elegido puede ser preferible al dolor infligido: tal vez accedamos a la capacidad de adaptarnos al dolor elegido desde un lugar de mayor claridad.<\/p>\n<p>En el caso de quienes, desde la infancia, llevan grabadas en sus cerebros im\u00e1genes como la representaci\u00f3n de la crucifixi\u00f3n o de Hanuman desgarrando su propio pecho para revelar a Ram y Sita, el dolor podr\u00eda estar vinculado a expresiones de amor o indicios de iluminaci\u00f3n. Si de ni\u00f1o te azotaron en las nalgas y te dijeron que era por tu bien, quiz\u00e1s asocies el dolor con la posibilidad de recuperar la mirada favorable de tu padre o madre.<\/p>\n<p>Ariel Glucklich, <a href=\"http:\/\/www.medscape.com\/viewarticle\/439112\">acad\u00e9mico dedicado a estudiar los usos religiosos del dolor<\/a>, afirma que este puede dotar de significado al sufrimiento que no encuentra otra forma de expresi\u00f3n. La especialista en literatura Elaine Scarry <a href=\"http:\/\/www.goodreads.com\/book\/show\/118287.The_Body_in_Pain\">subraya<\/a> que el dolor trasciende la totalidad del lenguaje. No es de sorprender que el dolor se vincule con tal facilidad a la experiencia m\u00edstica, esa combinaci\u00f3n de lo inexpresable y lo secreto.<\/p>\n<p>Si el dolor es una de las caracter\u00edsticas de un \u00abajuste\u00bb, tambi\u00e9n puede convertirse en una v\u00eda para que maestros y estudiantes exploren las fronteras del consentimiento y la rendici\u00f3n. De manera m\u00e1s sombr\u00eda, el dolor proveniente de las manos de alguien en quien confiamos puede resignificar experiencias de dolor infligido a traici\u00f3n. Desde luego, si esta din\u00e1mica es inconsciente, es posible que maestro y estudiante est\u00e9n simplemente reconstruyendo escenarios familiares de ejercicio de poder o incluso maltrato.<\/p>\n<p>Actualmente, la mayor\u00eda de los maestros responsables advertir\u00e1 a sus estudiantes de no buscar el dolor. Saben que ayudar a un estudiante a identificar por qu\u00e9 siente atracci\u00f3n por el dolor es una tarea que compete \u00fanicamente a un terapeuta calificado. Saben, tambi\u00e9n, que pretender interpretar lo que el dolor significa para otras personas equivale a adentrarse en un terreno peligroso.<\/p>\n<p><strong><em>Un poco de historia<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Las ra\u00edces del yoga postural moderno est\u00e1n muy lejos de la gentileza. Los primeros estudiantes de T. Krishnamacharya aprendieron su arte en una olla de presi\u00f3n creada por un movimiento anticolonial hipermasculino e influido por el fisicalismo, donde <a href=\"https:\/\/www.academia.edu\/21443879\/Seizing_the_Whip_B._K._S._Iyengar_and_the_Making_of_Modern_Yoga\">el castigo f\u00edsico constitu\u00eda un mecanismo habitual de entrenamiento<\/a>. El objetivo de despertar a trav\u00e9s de la pr\u00e1ctica de <em>asanas<\/em> estaba totalmente subordinado al objetivo de alcanzar la maestr\u00eda f\u00edsica mediante incontables demostraciones que el propio Krishnamacharya despu\u00e9s denominar\u00eda \u00abpropaganda\u00bb.<\/p>\n<p>En el transcurso de mis propias <a href=\"http:\/\/matthewremski.com\/wordpress\/multimedia\/wawadia\/\">investigaciones<\/a>, he llegado a creer que aquella breve y violenta \u00e9poca ha alcanzado una resonancia desproporcionada a trav\u00e9s de la globalizaci\u00f3n del llamado cuerpo del yoga. Dicha resonancia se expresa en la obsesi\u00f3n <em>performativa<\/em>, el impulso mani\u00e1tico hacia la maestr\u00eda f\u00edsica y la persistencia de t\u00e9cnicas para realizar ajustes invasivos. Una buena porci\u00f3n de la pedagog\u00eda del yoga sigue arrastrando la no reconocida sombra de la din\u00e1mica de un poder autoritario que en gran medida busc\u00f3 moldear y disciplinar cuerpos infantiles seg\u00fan r\u00edgidos ideales sociopol\u00edticos. La manifestaci\u00f3n m\u00e1s com\u00fan (y aparentemente benigna) de esa sombra se hace presente cada vez que un maestro de yoga indica a otros cuerpos lo que deben de hacer.<\/p>\n<p>Todo gran avance en la pedagog\u00eda general del yoga en los \u00faltimos cincuenta a\u00f1os, incluidas, pero no solo, las aproximaciones terap\u00e9uticas de T.K.V. Desikachar, la teor\u00eda de las ondas espinales de Vanda Scaravelli, el \u00abFreedom Style\u00bb de Erich Schiffman, los textos de Donna Farhi sobre la relaci\u00f3n estudiante-maestro, y la aparici\u00f3n de tarjetitas u otros medios con que los estudiantes manifiestan su consentimiento para recibir ajustes, ha surgido como un replanteamiento o rechazo, consciente o inconsciente, de los m\u00e9todos del Palacio de Mysore. Sin embargo, esta evoluci\u00f3n sigue siendo marginal al yoga predominante, mismo que sigue fuertemente influido por las actitudes, si no es que las t\u00e9cnicas precisas, de los estudiantes m\u00e1s famosos de Krishnamacharya en la d\u00e9cada de 1930.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les son dichas actitudes? <strong><em>(Dos peque\u00f1as cuestiones sobre filosof\u00eda)<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Primero, el cuerpo es visto como el instrumento del viaje interior del yo o s\u00ed mismo, y como se\u00f1al de valiosa pertenencia social. El cuerpo ha de ser moldeado, esculpido, suavizado, limpiado y purificado. Se le somete a una progresi\u00f3n de secuencias, mantras, jugos, yerbas, purgas y enemas. Debe renovarse (y deconstruirse) continuamente para que el yo interno se vuelva m\u00e1s visible y el ciudadano externo m\u00e1s respetable. El dolor suele racionalizarse como parte inevitable de este proceso:<\/p>\n<p>\u00abEl dolor es la debilidad abandonando el cuerpo\u00bb<\/p>\n<p>\u00abEl dolor es tu gur\u00fa\u00bb<\/p>\n<p>\u00abEl dolor es real\u00bb<\/p>\n<p>Estas tres citas pertenecen a los tres maestros de yoga m\u00e1s influyentes del per\u00edodo de la globalizaci\u00f3n, es decir, despu\u00e9s de la d\u00e9cada de 1960.<\/p>\n<p>El segundo punto puede entenderse mejor a partir de la etimolog\u00eda de la palabra <em>mok\u1e63a<\/em>: \u00abaflojar\u00bb, \u00absoltar\u00bb o \u00abliberar\u00bb. Esta palabra surge de milenios de literatura que emplea met\u00e1foras de la esclavitud a fin de referirse la existencia condicionada. \u00bfAlguien se sorprende, pues, de que la pr\u00e1ctica m\u00e1s f\u00edsica del yoga enfatice la flexibilidad mediante la repetici\u00f3n de movimientos en el m\u00e1ximo rango articular posible?<\/p>\n<p>El cuerpo puede fortalecerse con las <em>asanas<\/em>, pero la l\u00f3gica incorporada de <em>mok\u1e63a<\/em> podr\u00eda, a la larga, valorar esa fuerza en tanto \u00abdesanuda\u00bb el cuerpo, desde los tendones hasta los <em>chakras<\/em>, la fuente misma del \u00abapego\u00bb a cualquier esencia que necesite ser liberada. Ese podr\u00eda ser uno de los or\u00edgenes de la popularidad psicol\u00f3gica de la extendida noci\u00f3n de que <em>ha\u1e6dha<\/em> implica acci\u00f3n vigorosa.<\/p>\n<p>Para decirlo sin rodeos, estas actitudes pueden parecer anticuadas y poco atractivas. Sin embargo, irradian una sabidur\u00eda ancestral que las fijaciones contempor\u00e1neas con la terapia, la sanaci\u00f3n y las vacaciones de yoga rara vez abordan:<\/p>\n<p>El cuerpo es un misterio ambivalente, ligado al tiempo. Vincula y separa. Irradia luz al arder. Bajo coacci\u00f3n, es capaz de confundir el dolor con placer. Perder\u00e1 funcionalidad, morir\u00e1. No es de sorprender que los intentos por mejorar o santificar un cuerpo que, sentimos, podr\u00eda traicionarnos, puedan implicar cierta rabia impotente.<\/p>\n<p>Si el dolor se mide como parte de un m\u00e9todo, si el dolor se vive a trav\u00e9s de la percepci\u00f3n del consentimiento y si el dolor se integra a una narrativa del sendero hacia la realizaci\u00f3n, puede ayudar a algunos practicantes a lidiar con la extra\u00f1eza existencial del cuerpo. Muy probablemente seguir\u00e1n ansiando el dolor.<\/p>\n<p>Queda en manos de cada practicante ponderar los costos de sentir atracci\u00f3n por el vigor en el transcurso del tiempo. Y quiz\u00e1s explorar, cuando las lecciones del dolor se agoten, si as\u00ed sucede, la revelaci\u00f3n de otra memoria oculta: la gentileza.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>publicaci\u00f3n original: 9 de marzo de 2016 traducci\u00f3n del ingl\u00e9s: Atenea Acevedo enlace al original La versi\u00f3n original en ingl\u00e9s de este ensayo fue inicialmente publicada<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":6826,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"slim_seo":[],"footnotes":""},"categories":[21,153],"tags":[500,501],"class_list":["post-6136","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articles","category-espanol","tag-espanol","tag-traduccion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/matthewremski.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6136","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/matthewremski.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/matthewremski.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/matthewremski.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/matthewremski.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6136"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/matthewremski.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6136\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/matthewremski.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6826"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/matthewremski.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6136"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/matthewremski.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6136"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/matthewremski.com\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6136"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}